miércoles, 28 de marzo de 2012

El desierto de las almas

Me encontraba tirado en el colchón, no sabía cuantas... ¿Horas, días, semanas? me la había pasado en esa posición, esperando a que entrarás por la puerta amarilla de la habitación, pero se que nunca más volverás.
Esa noche te había pedido que fuéramos al cine tu te negaste, así que fui por mi cuenta.

En el cine me entretuve, olvidando que tú estabas en la casa, fui al bar, tome uno o dos cosmopolitan, hasta que él apareció, me propuso ir a su casa acepte.

Esa noche, no te avisé que iba a llegar, antes que nada nunca me justificaré de tener sexo con él, por que "nuestra" relación nunca fue seria, solo era un compañerismo mutuo.

Llegué a las once a la casa para encontrar que tú no estabas, en eso alguien tocó el timbre, eran unos policías diciendome que habían encontrado tú coche en la bahía.

El día siguiente fue tú funeral, tú madre me preguntaba que había pasado, yo solo decía "no sé".

Hoy al levantarme encontré una nota tuya debajo de una fotografía nuestra, en ella decía "te vi en aquel bar, espero que nunca encuentres esto, si es así es que se me pasaron las bebidas y termine haciendo una tontería sin retorno".

No hay comentarios:

Publicar un comentario